martes, 4 de febrero de 2020

El alcance de las preguntas


Nos preguntamos aquí sobre el alcance de las preguntas: es decir, hasta dónde nos permiten avanzar en la búsqueda de información que ellas facilitan.

Conviene, para esto, que tengamos en cuenta alguna manera de considerar las distintas preguntas posibles sobre una situación, para que podamos valorarlas según cuál de ellas es la que más caudal de información nos lleva a organizar en la elaboración de su respuesta.

Supongamos que, ante un titular de periódico, se nos abren distintos interrogantes: no todos los posibles porque, seguramente, algunas preguntas sobre lo sucedido ya están presentes en el mismo titular. Por ejemplo:


Hallazgo arqueológico en zona rural de Garabato

Analicemos, a partir del titular, los elementos de información con los que nos encontramos. Vamos a organizar todos esos datos en tres conjuntos, que son los que engloban aspectos de la información según su grado de relación con la comprensión de la situación presentada. Esos tres conjuntos son:

1.    Las informaciones fundamentales para comprender la situación. Podemos considerarlo como el núcleo básico de la comprensión de la situación.

2.    Las informaciones del contexto, que aportan datos sobre las circunstancias en que se realizó la situación. Podemos considerar a este conjunto como el de la ampliación contextual.

3.    Las informaciones explicativas, que permiten comprender por qué (la causa) y para qué (la finalidad). Podemos considerarlo, en este caso, como el de la explicación para ampliar el nivel de comprensión.

A partir de estos conjuntos de datos, podemos tener en cuenta qué preguntas nos debemos formular para obtenerlos. Así, nos podemos encontrar con las siguientes:

1.    El núcleo básico de la comprensión de la situación

a.    ¿Qué sucedió?

Esta pregunta se orienta hacia lo que, en líneas muy generales, podemos definir como el hecho, aquello que pasó. Nos llevará a encontrar el verbo que manifiesta ese hecho, y algún complemento que ese verbo necesite para que se comprenda.

b.    ¿Quiénes han sido los protagonistas?

Aquí ya lo hemos manifestado en la pregunta: estamos interrogando sobre las personas que han sido sujetos del verbo mencionado por el hecho.

2.    La ampliación contextual

a.    ¿Dónde sucedió?

El foco está puesto en la circunstancia de lugar.

b.    ¿Cuándo sucedió?

El vacío definido se orienta hacia la circunstancia de tiempo.

c.    ¿Cómo sucedió?

El foco está puesto en la circunstancia de modo. Equivale a la pregunta: ¿De qué modo se realizó el hecho?

d.    ¿Con qué se realizó el hecho?

Se apunta hacia los medios o instrumentos utilizados para el hecho.

e.    ¿Con quiénes se realizó?

La pregunta apunta hacia las personas con cuya colaboración se llevó a cabo la situación principal.

3.    La explicación para ampliar el nivel de comprensión

a.    ¿Por qué sucedió?

Apuntamos hacia la causa que permite explicar la situación según otra situación que la haya generado.

b.    ¿Para qué sucedió?

Cuando nos podemos formular esta pregunta, estamos orientándonos a la finalidad con que se llevó a cabo la situación.

De este modo, si volvemos al posible titular con que hemos ejemplificado la puesta en marcha de todo este proceso, podemos imaginar cuáles pueden ser las respuestas a los interrogantes que, presumiblemente, encontraríamos en la lectura de todo el artículo periodístico que lo desarrolle.

Así, las respuestas podrían ser, por ejemplo, las que representaremos en la siguiente tabla. No olvidemos que estamos inventando a partir de un supuesto artículo que, de tan supuesto que es, no existe.

Texto: Hallazgo arqueológico en zona rural de Garabato






NÚCLEO BÁSICO
1. ¿Qué sucedió?
El verbo es hallar.
Su complemento: ¿qué se halló? Restos arqueológicos.
Haría falta, para completar esta búsqueda de información, describir en qué consistían esos restos arqueológicos, ver por qué se los consideró de esa manera, etc.
2. ¿Quiénes hallaron los restos arqueológicos?
Los integrantes de un equipo de investigación que realizaban trabajo de campo para un museo de una localidad cercana.









AMPLIACIÓN CONTEXTUAL
3. ¿Dónde hallaron los restos arqueológicos?
En un lugar de la zona rural que circunda a la localidad de Garabato, que queda en el norte de la provincia argentina de Santa Fe.
4. ¿Cuándo hallaron los restos arqueológicos?
En los últimos días del verano de 2018.
5. ¿Cómo hallaron los restos arqueológicos?
A través de una serie de excavaciones que se orientaron por datos que fueron aportados por antiguos textos que se encontraron recientemente.
6. ¿Con qué se trabajó para hallar estos restos arqueológicos?
Con picos, palas, brújulas, elementos de medición del terreno.
7. ¿Con quiénes se trabajó para hallar estos restos arqueológicos?
Con personas que aportaron datos sobre la ubicación de lugares claves mencionados en los textos que orientaron la búsqueda, conocedoras de los nombres con que se conocían antiguamente esos sitios, y con expertos de un centro de estudios arqueológicos que fue convocado como auxiliar para llevar adelante los trabajos.












EXPLICACIÓN
8. ¿Por qué se hallaron los restos arqueológicos?
Porque habían supuesto quienes se abocaron al estudio de grupos sociales que poblaron originalmente ese territorio que deberían quedar restos de sus experiencias de vida debajo del terreno actual, ya que conocían, también, que por causa de sucesivas inundaciones que sufriera el terreno hubo en distintas oportunidades operaciones de relleno que podrían haber dejado debajo las huellas que persistieron en el tiempo de las personas que vivieran en el lugar siglos atrás.
9. ¿Para qué se realizaron estas búsquedas que llevaron a que se hallaran restos arqueológicos?
Para obtener información sobre cómo sería la vida de quienes poblaron en tiempos muy antiguos esa zona, de modo que se pudiera comprender qué sucedía normalmente en la vida en sociedad de esas personas y, también, intentar alguna explicación sobre cuáles fueron las razones por las que sus integrantes abandonaron el sitio.

De acuerdo con lo que hemos podido ver en la tabla anterior, y con el objetivo de poder determinar el alcance de las preguntas, para poder establecer algún criterio que nos permita ver cuáles nos permiten llegar bastante más allá en la búsqueda, en la próxima tabla presentamos oraciones mínimas que puedan responder adecuadamente a los interrogantes. Nuestra finalidad, al elaborar esta tabla, es la de poder encontrar cuáles son las preguntas que nos permiten saber más, decir más, encontrar más, comprender mejor.

¿Qué? + ¿Quiénes?
Integrantes de un equipo de investigación de un museo hallaron restos arqueológicos que consistían en…
¿Dónde?
Integrantes de un equipo de investigación de un museo hallaron restos arqueológicos en zona rural de Garabato, norte de Santa Fe.
¿Cuándo?
Integrantes de un equipo de investigación de un museo hallaron restos arqueológicos en zona rural de Garabato a finales del verano de 2018.
¿Cómo?
Integrantes de un equipo de investigación de un museo hallaron restos arqueológicos en zona rural de Garabato, en el verano de 2018, a través de una serie de excavaciones que se orientaron por datos que fueron aportados por antiguos textos que se encontraron recientemente.
¿Con qué?
Integrantes de un equipo de investigación de un museo hallaron restos arqueológicos en zona rural de Garabato, en el verano de 2018, con herramientas y elementos de medición.
¿Con quiénes?
Integrantes de un equipo de investigación de un museo hallaron restos arqueológicos en zona rural de Garabato, en el verano de 2018, con personas auxiliares y expertos.
¿Por qué?
Integrantes de un equipo de investigación de un museo hallaron restos arqueológicos en zona rural de Garabato, en el verano de 2018, a través de excavaciones orientadas por textos antiguos y con la ayuda de personas auxiliares y expertos, porque buscaban evidencias que permitieran conocer a los pobladores originales del lugar, ya que se orientaron por la hipótesis de que sus restos habrían sido cubiertos con el tiempo por distintos rellenos de terreno debidos a las frecuentes inundaciones del lugar.
¿Para qué?
Integrantes de un equipo de investigación de un museo hallaron restos arqueológicos en zona rural de Garabato, norte de Santa Fe, en el verano de 2018, a través de excavaciones, con personas auxiliares y expertos, para corroborar su hipótesis inicial.


Podemos ver en el cuadro, resaltado en negrita, el alcance de cada una de las preguntas. Cada una de ellas ha permitido alcanzar cierta parte de datos que ampliaron la información, y podemos apreciar, a través de las marcas gráficas, que algunas preguntas nos llevaron más allá que otras.

Estas operaciones, por supuesto, dependen de cómo leemos, qué conocimientos anteriores tenemos sobre los hechos contados en el texto, y muchos otros factores. Es muy probable que no siempre tengamos resultados exactamente iguales en trabajos de distintas personas sobre el mismo texto.

Sin embargo, a pesar de las diferencias que podamos encontrar entre distintas formas de aplicarnos al trabajo, es posible que se den ciertas coincidencias, que ya podemos apreciar en la última tabla. Si volvemos a verlas, nos daremos cuenta de que las que más información nos han proporcionado sobre la comprensión global de toda la situación han sido:

a)    En la ampliación contextual, la pregunta por el cómo.
b)    En la explicación, la pregunta por el porqué.



      La primera de ellas nos llevaba a la descripción del modo en que se dio la situación, y la segunda la explicó a través de la causa. Podríamos decir, entonces, que la pregunta por el porqué y la del cómo son las más productivas para poder encontrar información de mayor alcance en textos que pueden estar organizados como el supuesto artículo periodístico con el que estuvimos trabajando, porque nos permiten encontrar mayor cantidad de datos que faciliten la comprensión del hecho expresado en el núcleo básico.




      No obstante, hay otra razón por la cual también podemos afirmar esto último (que las preguntas por el cómo y por el porqué son las más productivas): porque, para responderlas (es decir, para comprender), necesitamos involucrar, generalmente, a todos los demás aspectos de la ampliación contextual, junto con los del núcleo básico de la situación. Queremos decir con esto que, para elaborar bien la pregunta que los lleve a clarificar el cómo y el porqué, debemos colocar en la pregunta todos los datos que sean necesarios para representar el núcleo básico y la ampliación contextual, de manera que el cómo o el porqué puedan responder adecuadamente a los requerimientos de nuestro trabajo.

      
      Las principales diferencias que podemos apreciar, para este caso particular, entre las preguntas sobre el cómo y el porqué, a partir del análisis de los resultados presentados en la tabla anterior, pueden ser las siguientes:

·       -  El cómo nos permite “hacer entrar” en la respuesta todos los datos fundamentales (el núcleo básico) y toda la ampliación contextual.

·        - El porqué nos permite “hacer entrar”, en una respuesta completa, todos los datos fundamentales (el núcleo básico), toda la ampliación contextual para, finalmente, incorporar una situación adicional que nos facilite explicar toda aquella información, ofreciendo su causa. Algo similar podría suceder con el para qué, con el que apuntaríamos a la explicación por la finalidad.
      
      En la comparación entre estos dos interrogantes, sobre este posible texto en particular, podemos llegar a la siguiente conclusión: si podemos formular dos interrogantes que llevan a articular parte importante de la información del texto, y esos interrogantes se orientan hacia el cómo y el porqué, el más “productivo” será el porqué, ya que nos “obligará” a introducir mayor cantidad de información en la respuesta.
      
      En todo este trabajo, debemos tener en cuenta dos cuestiones importantes:

·       -  La selección de la pregunta más “productiva” depende de cada texto en particular.

Por ejemplo, puede suceder que el texto no nos brinde información sobre el porqué, pero sí sobre el cómo. En ese caso, la pregunta que necesitaremos responder será la del cómo. En otros textos, puede ser que la pregunta que debamos formularnos sea, por ejemplo: “¿Qué es…?”, “¿En qué consiste…?”, etc.

·        - El objetivo es el de poder recuperar en nuestra memoria toda la información del texto, expresada de la manera más sencilla y breve posible, pero de modo completo, de manera que pueda ser comprendida fácilmente.

Por eso, cuando se trata de un texto que cuente una pequeña historia, como suelen hacer las noticias, a través de una sencilla oración podremos sintetizar todo su contenido. En otros textos el trabajo será diferente, pero hemos decidido comenzar por el género discursivo de la noticia, para familiarizarnos con las operaciones de construcción de significado en la lectura, con objeto de aprendizaje.



Es fundamental que tengamos en cuenta que el objetivo que perseguimos es el de incorporar en una respuesta toda la información que resulte indispensable para comprender el texto que hemos leído. La función que adquieren las preguntas, en este sentido, es la de posibilitarnos un modo de exploración, un modo de búsqueda. Nuestro objetivo consiste en obtener una versión breve, sencilla, de todo lo que hemos leído: un resumen.




¿Por qué nos hemos dedicado a realizar estas comparaciones entre el alcance que tienen las distintas preguntas que nos podamos formular a partir de un texto que nos hayan proporcionado para comprender y aprender un determinado significado? Precisamente, porque lo que queremos encontrar es cuál puede ser, para un texto en particular, la pregunta (una pregunta, única) que nos oriente a una respuesta con la que podamos resumir la mayor parte del contenido del texto en una sola oración.




Esa pregunta que buscamos es la que nos lleva a poder producir la idea principal del texto. Es decir, el significado global, el que da coherencia a todos los elementos que forman parte de este texto como unidad. Y esa idea principal es, en definitiva, todo lo que necesitamos recuperar, en nuestra memoria, para poder decir que hemos aprendido lo que el texto tenía para decir.




De este modo, podemos considerar el conjunto conformado por la pregunta que nos lleva a globalizar la información de un texto que hemos leído es el resumen que resulta de nuestra lectura y que se realiza con nuestro propio lenguaje.




La siguiente versión breve del supuesto texto que transcribimos a continuación ha sido tomada de la respuesta a la pregunta por el porqué, ya que hemos considerado que era la pregunta más productiva, en cuanto a que nos llevaba a retomar toda la información importante del texto:

Integrantes de un equipo de investigación de un museo hallaron restos arqueológicos en zona rural de Garabato, en el verano de 2018, a través de excavaciones orientadas por textos antiguos y con la ayuda de personas auxiliares y expertos, porque buscaban evidencias que permitieran conocer a los pobladores originales del lugar, ya que se orientaron por la hipótesis de que sus restos habrían sido cubiertos con el tiempo por distintos rellenos de terreno debidos a las frecuentes inundaciones del lugar.

Las ventajas de este resumen, en cuanto al aprendizaje que podemos realizar a partir del texto que nos hayan presentado, son dos: según la primera de ellas, tendremos una versión que se ha conformado desde lo que nosotros mismos hemos comprendido; según la segunda, esa versión habrá sido conformada en nuestro propio lenguaje, ya que, para realizarla, hemos utilizado nuestras palabras y no hemos repetido oraciones del texto.



Podemos sintetizar una idea a partir de la primera de estas ventajas: para aprender, es necesario comprender, como paso previo. Y otra idea se desprende de la segunda ventaja: para aprender, es necesario expresar en nuestro propio lenguaje lo que hemos comprendido.



Desde lo que hemos manifestado en el párrafo anterior, se desprende una cuestión importante para el trabajo intelectual, que consiste en aprender a partir de los textos con los que contactamos en las experiencias de estudio: cuando intentemos responder las preguntas que nos hemos formulado, deberíamos responderlas sin mirar el texto de origen, para poder trabajar solamente en relación con lo que nosotros mismos hemos comprendido; es decir, a partir de lo que hemos pensado.

En conclusión, podemos afirmar que el aprendizaje de los contenidos de un texto no depende de las palabras que ese texto contiene sino de lo que hayamos pensado mientras lo recorríamos. Cada texto presenta información que sus productores han expresado en su lenguaje, y que se desarrolla coherentemente a través de todo su desarrollo. Los lectores realizamos el recorrido que se nos presenta a partir del texto, y avanzamos, así, hacia la mayor comprensión que podemos hacer de su contenido. Esa comprensión resulta clave para poder recuperar en nuestra memoria, cuando no tengamos el texto original delante, lo que es más importante de él. Comprender es producir por nuestra cuenta el significado fundamental del texto, a partir de lo que hemos pensado durante la lectura, y no es recordar oraciones exactas del texto, porque esas oraciones resultaron de la manera de expresar los significados que tuvo su productor, quien lo escribió. Cuando pensamos, en el espacio de la lectura, estaremos en condiciones de expresar a nuestro modo, con nuestras propias oraciones, los significados del texto.

Es esto, precisamente, lo que necesitamos tener en cuenta cada vez que se nos ofrezca un texto para aprender algún significado que un texto desarrolla: producir significado propio a través de representaciones mentales de sus contenidos para poder expresar de otra manera, personal, con otras palabras, lo que hemos comprendido. Allí reside, fundamentalmente, la clave para poder comenzar el camino de aprender, que comienza siempre con el desafío de comprender.

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